Una mujer que vive el abandono de su madre en la infancia, a cuyo cuidado quedan los nueve hermanos y el padre y que, como si fuera una burla del destino, no puede quedar embarazada de sus propios hijos, a los que desea con una fuerza tan vital como su desesperación. Esta historia es el tema de ·Evocaciones”, extracto de “Lobas”, coreografía de Cecilia Appleton, bailarina, coreógrafa, docente y directora de la compañía Contradanza, fundada en 1983 en la ciudad de México.

“Evocaciones” se presentó en la Casa de la Cultura Las Jarrillas, de la CDMX, ante habitantes de la Alcaldía Iztacalco, quienes disfrutaron el emotivo trabajo de danza contemporánea de Cecilia Appleton que logró transmitir el desarrollo personal de una mujer mayor de 60 años que florece a pesar de las adversidades.
Entender al otro o intentar hacerlo, es indispensable para representarlo artísticamente. “Es increíble cómo hay conexiones de vida. Aunque esta no es mi historia, a mi me pega porque es muy fuerte lo que está diciendo. Como mujer la entiendo, aunque no hayamos vivido lo mismo. Me llena. El volver a escuchar esa tristeza, el volver a escuchar esa evocación, me mete muy fuertemente al personaje”, comentó Cecilia Appleton en entrevista para PuntoEdu.

Ser bailarín y ser espectador son dos experiencias completamente diferentes, pero ser bailarín y espectador de danza, es todo un reto en el que más de uno fracasa. “Acérquense a la danza. Ser espectador es toda una tarea. Siempre he estado cultivando el ser espectadora. Es diferente. Necesitas mucha humildad para ver a otro y entender ese universo que de principio puede ser tan diferente al tuyo que quizás no lo aceptes porque no sepas cómo digerirlo. Para mi la danza es el principio a la tolerancia, el principio a ver al otro, a la diferencia”, concluyó la experimentada coreógrafa y bailarina mexicana.










